“*Dad gracias en todo, porque ésta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús*” 1ª Tes. 5:18. La gratitud es la emoción humana más saludable del mundo. Personas malagradecidas, que andan quejándose continuamente tiene más problemas físicos y emocionales que personas que son agradecidas. Esto está comprobado científicamente.
Personas agradecidas duermen mejor, viven más años, son más optimistas y raras veces padecen de ulceras. Personas agradecidas tienen mejores trabajos, hacen más dinero, y suben de posición laboral con mayor frecuencia. ¿Como puedo saber si soy una persona agradecida?
¿A quién buscas agradar?
Es muy probable que alguna vez te hayas dicho: “Lo voy a hacer porque quiero quedar bien!”. El problema de esta motivación es que nunca quedaras bien y si luego no te agradecen te sentirás miserable. Pablo dice en Gál. 1:10 “*Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo*”
¿Tienes tendencia a quejarte?:
Quejarse sofoca la gratitud y viene de ese espíritu de "pobrecito yo". La próxima vez que te quejas, piensa de dónde proviene ese espíritu. Dios no se conmueve por las quejas sino por la fe. Jesus dijo en Mt. 9:29: “*Entonces les tocó los ojos, diciendo: Conforme a vuestra fe os sea hecho*”. Permite que tu fe supere tus quejas.
¿Realizas todas las tareas con igual dedicación?:
Muchas veces entre “*siervos*” comenzamos a decidir selectivamente qué es lo que queremos hacer y que no queremos hacer. Inclusive los más sofisticados y espirituales dicen: “*Ah es que Dios no me ha dado ese don, por eso no lo hago*”. En Col. 3:23 dice: “*Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres*”. El siervo agradecido realiza todas las tareas con un corazón dispuesto sin filtros.
Personas ingratas tienden a ser personas infelices. Son personas de "cuándo y entonces" que piensan: “*Cuando tal o cual suceda, entonces seré agradecido*”. El problema de esta tesis es que nunca recibirás recompensa suficiente porque tus exigencias siempre serán mayores. ¡La gratitud abre la puerta a nuevos beneficios, la ingratitud la cierra! Desarrolla una actitud de gratitud y observa cómo comenzara a bajar tu nivel de estrés, porque siempre hay algo por lo cual estar agradecido. La oración más poderosa que puedes hacer en tu vida es de tan solo una palabra: “*GRACIAS*”.
Tienes problemas en tu trabajo o no te gusta el trabajo que tienes…agradécele a Dios por darte trabajo, muchos andan buscando y no encuentran. Tienes problemas en tu Familia, agradécele a Dios porque tienes una Familia… muchos ni tienen Familia.
El que tiene corazón agradecido es el que prospera, no así el que anda quejándose constantemente de que no tiene esto o no tiene aquello. Prov. 22:9 dice: “El ojo misericordioso será bendito, Porque dio de su pan al indigente” y Prov. 17:13 dice: “El que da mal por bien, No se apartará el mal de su casa”.